2.6
Porcentaje de pendiente
Definición: La pendiente caracteriza la desviación de la inclinación de la ladera de la horizontal en porcentaje (%) o en grados (°). Para convertir un porcentaje determinado a grados ver el gráfico abajo.
Método de medición: La pendiente se puede medir usando el nivel A y una cinta métrica o se puede estimar con el método del brazo. Para el aparato A de 2 metros de ancho, el porcentaje de pendiente es la mitad de la diferencia en altura en centímetros entre dos puntos determinados a lo largo de la pendiente (con el aparato A puesto a nivel; ver dibujo). En este ejemplo son 140 dividido por 2 igual a 70% de pendiente. Para el método de brazo se determina primero la diferencia en altura en centímetros entre dos puntos determinados a lo largo de la pendiente (por ejemplo 170cm). En seguida se mide la distancia horizontal entre los dos puntos a lo largo de la pendiente en metros (por ejemplo 8m) y se calcula la relación entre la diferencia de altura y la distancia entre los dos puntos (170/8=21); la pendiente tiene en este caso un nivel moderado de 21% o 12°.
Importancia: La pendiente influye (1) en la efectividad de las prácticas de CSA y (2) la construcción misma de las prácticas. Desde el punto de vista técnico-científico, laderas con más del 50% de pendiente son exclusivamente de vocación forestal. En terrenos con menos de 50%, se recomienda una distancia entre las prácticas en función de la pendiente (ver cuadro siguiente). En suelos superficiales se recomienda reducir la distancia entre barreras en un 20-30% de lo indicado en el cuadro siguiente.
Sin embargo, la realidad en las laderas de Centroamér ica es diferente. Los productores toman en cuenta, por ejemplo, los siguientes cr iter ios adicionales cuando deter minan la distancia entre obras CSA: pérdida de terreno por las barreras, sombra de barreras vivas de árboles o zacates altos sobre los cultivos, mano de obra necesar ia para constr uir obras físicas, la dificultad que causan las barreras en el uso de la tracción animal para el movimiento en la parcela y la combinación de las barreras con otras prácticas complementar ias. La valoración de la utilidad de las prácticas en las diferentes pendientes en esta guía trata de tomar en cuenta tanto las recomendaciones técnicas como las exper iencias de los productores. Por esto, no se recomiendan distancias fijas según pendiente para cada una de las prácticas si no se mencionan exper iencias de los técnicos y productores con el distanciamiento. En cada caso individual se deben combinar estas exper iencias con los cr iter ios técnicos mencionados en el cuadro.
18 Guía Técnica CSA, PASOLAC
2.7
Fertilidad del suelo
Definición: Capacidad del suelo de hacer disponible a la planta los nutrientes necesarios para su desarrollo. Método de medición: La definición de la fertilidad es uno de los factores más complicados y más costosos de medir cuantitativamente. Sin embargo, es relativamente fácil para un productor que conoce el terreno, evaluar la capacidad de éste de aportar al desarrollo de los cultivos. Para el objetivo de esta guía una evaluación aproximada de la fertilidad es suficiente.
Importancia: La fertilidad del suelo influye (1) en la
adaptación ecológica de las prácticas biológicas de CSA y (2) en la aceptabilidad de ciertas prácticas de CSA. En el primer caso, se trata de seleccionar especies que se establezcan y desarrollen en suelos de baja fertilidad o hasta en suelos degradados. Barreras vivas del zacate Taiwán, por ejemplo, no se desarrollan bien en suelos degradados mientras para el Gandul se observó un buen desarrollo en estos suelos. En el segundo caso, las experiencias de los técnicos y promotores indican que no se deben recomendar prácticas de CSA en suelos degradados sin implementar con prioridad y al mismo tiempo prácticas que mejoren la fertilidad y la productividad del terreno a corto plazo. Se constató que muchos productores perdieron el interés en las actividades de CSA cuando realizaron con mucho esfuerzo barreras muertas y vivas o acequias en terrenos erosionados sin ver las mejoras en el rendimiento de los cultivos en el terreno durante el primer o segundo año después del establecimiento de la CSA.
2.8 Acidez del suelo
Definición: Nivel de acidez o grado alcalino del suelo en una escala de «pH» de 0 a 14. Los productores se refieren a la acidez del suelo como sabor del suelo.
Método a medición: El pH no se puede ver ni sentir directamente en el suelo pero se puede medir cuantitativamente en muestras de suelo en el laboratorio. Para la medición directamente en el campo se puede utilizar papel pH. Este papel indica el nivel de pH a través de una escala de colores. La observación de la vegetación en y alrededor del terreno permite, en muchos casos, por lo menos una identificación de niveles extremos de pH. Las plantas que indican acidez en el suelo pueden ser diferentes según las zonas.
Importancia: La acidez del suelo influye sobre todo en la adaptación ecológica de las prácticas biológicas de CSA.
Muchas especies no crecen bien en suelos ácidos mientras
algunas especies como el Arachis tienen la capacidad de desarrollar una cobertura densa en estos suelos. En el campo puede ser difícil diferenciar el efecto directo del pH sobre las raíces, del efecto indirecto sobre la disponibilidad de los nutrientes en el suelo. En muchos casos, el efecto negativo de la acidez es un resultado de la toxicidad de las altas concentraciones de aluminio en estos suelos.
Para la descripción de las condiciones de producción se seleccionaron 10 criterios, de los cuales 7 se utilizan para la selección de prácticas promisorias (ver “hoja B”). Los criterios no tomados en cuenta para la selección deben utilizarse como criterios de reflexión.
3. Las condiciones de producción en la finca
Acceso a los insumos externos e internos
Para la decisión sobre la disponibilidad de los recursos necesarios para la implementación y el mantenimiento de la práctica de CSA se evalúa el acceso de la finca a insumos externos y la disponibilidad de insumos internos.
3.1
Acceso a insumos externos Definición: Acceso a insumos externos tanto en la zona en general como del productor en particular.
Métodos a medición: Para la medición del acceso a insumos externos se sugiere un estimado en función del acceso de la finca a transporte, de la cercanía de oportunidades de mercadeo y de la disponibilidad de ingresos monetarios o crédito para el productor para la compra de los insumos externos. Un productor que tiene o consigue los fondos para la compra de 2-4qq de fertilizante por manzana para la fertilización de los granos básicos y que vende algunos de
sus productos en el mercado, se considera para los fines de esta guía como un productor con acceso a insumos externos.
Importancia: El acceso a insumos externos determina la capacidad del productor de adoptar y mantener una práctica de CSA con sus propios recursos. Las instituciones tratan de superar este problema a través de apoyos directos en forma de materiales o créditos a los productores. Sin embargo, la adopción de prácticas que requieren insumos externos se limita a los productores que tienen los recursos necesarios propios o pueden conseguirlos a través del apoyo de la entidad. Una difusión fuera de este grupo es poco probable. Se observa más bien una alta dependencia de la adopción de la práctica de CSA de la entrega del «incentivo» material o financiero. Se recomienda en esta guía una evaluación de la «capacidad financiera» del productor para implementar y mantener las prácticas. Para productores o zonas con bajos niveles de acceso a insumos externos y a mercados se requiere la identificación de prácticas que no necesiten insumos externos.
20 Guía Técnica CSA, PASOLAC
3.2
Disponibilidad de insumos internos
Definición: Disponibilidad de insumos y productos que resulten del sistema de producción dentro de la finca y que se podrían aprovechar más eficientemente.
Método de medición: Para la medición cuantitativa de la disponibilidad de insumos internos se puede hacer un primer análisis a través de un diagrama de flujo de recursos en la finca. De esta manera se identifican insumos disponibles en la finca que no se aprovechan eficientemente. Se pone especial énfasis en los residuos de la cosecha y de estiércol para identificar la
disponibilidad de recursos internos que se pueden aprovechar.
Importancia: La disponibilidad de los recursos internos necesarios para una cierta práctica de CSA determina la posibilidad del productor de implementar y mantener la misma. El uso del rastrojo para la alimentación del ganado en la época seca compite por ejemplo con su utilización como mulch en fincas con una escasez de forraje durante la época seca. En esta finca falta evaluar el aprovechamiento del estiércol para el uso interno productivo. En base a estos dos recursos internos se puede evaluar, si en la finca hay o no hay disponibilidad de insumos internos. A menudo se observa un uso poco efectivo de los insumos internos en la finca. Sin embargo, el cambio de esta situación es parte de un proceso, de una integración de la CSA dentro del manejo integral de la finca y requiere un ordenamiento de la finca a mediano plazo.
3.3 Capacidad en la finca de establecer la práctica
Definición: Capacidad en la finca de implementar la práctica con los recursos externos e internos disponibles.
Método de medición: La información bajo este criterio es descriptiva y no se toma en cuenta como criterio de decisión en esta guía. Se sugiere para las prácticas promisorias identificadas, realizar paso por paso con el productor, un análisis de las actividades necesarias para la implementación de la práctica. La reflexión sobre estas actividades da otra oportunidad para analizar si la práctica es apropiada o no bajo las condiciones de producción en esta finca.
Importancia: La información incluida en esta guía no pretende de ninguna manera una descripción completa de la implementación de la práctica. Para este fin existen otros materiales didácticos.
3.4 Capacidad en la finca de mantener la práctica
Definición: Capacidad en la finca de mantener la práctica con los recursos propios.
Método de medición: La información bajo este criterio es descriptiva y no se toma en cuenta como criterio de decisión en esta guía. Se sugiere para las prácticas promisorias identificadas, realizar paso por paso con el productor, un análisis de las actividades necesarias para el mantenimiento de la práctica. La reflexión sobre estas actividades da otra oportunidad para analizar si la práctica es apropiada o no bajo las condiciones de producción en esta finca y si el productor puede mantenerla con sus propios recursos. Esta reflexión es especialmente
importante en los casos en los cuales la entidad apoya la implementación con materiales, mano de obra o créditos que el productor no consigue sin apoyo de la entidad.
Importancia: La información incluida en esta guía no pretende de ninguna manera una descripción completa del mantenimiento de la práctica. Para este fin existen otros materiales didácticos.
3.5
Escasez de mano de obra en la finca Definición: Evaluación de la posible escasez de mano de obra en la finca e identificación de las épocas del año con la más alta carga de trabajo.
Método de medición: No se pretende una medición cuantitativa de este criterio. Más bien se ofrece una oportunidad de analizar posibles conflictos entre el calendario actual de trabajo en la finca y la posible demanda adicional de mano de obra por la práctica de CSA a implementar y mantener. Se analiza con el productor, si él considera la época de invierno o de verano como un período de seria escasez de mano de obra durante el cual existe muy poco tiempo adicional de mano de obra
familiar o poca posibilidad de contratar mano de obra adicional.
Importancia: La disponibilidad de mano de obra es uno de los factores más importantes que determina la capacidad del productor de adoptar prácticas de CSA. Por ejemplo, la alta cantidad de mano de obra necesaria para la construcción de barreras muertas o el mantenimiento de los cultivos en callejones con sus podas frecuentes afectan la difusión de estas prácticas en fincas con una escasez de mano de obra en el verano (fincas con café, fincas pequeñas donde el dueño migra para trabajar fuera de la finca) o en el invierno, respectivamente.
3.6 Dificultad de los productores para capacitarse
Definición: Conocimiento y actitud actual de los productores acerca de la temática de CSA y el acceso a capacitación e información sobre nuevas prácticas de CSA.
Método de medición: No se pretende una medición cuantitativa de este criterio. Se sugiere un estimado en función del acceso de los productores a los medios de comunicación y, al mismo tiempo, de la capacidad de la entidad de brindar la asistencia técnica necesaria para la transmisión de nuevos conocimientos. En el caso de que los productores consideran el acceso a capacitación e información como limitantes importantes o la entidad no tiene la capacidad de atender a los productores de manera suficiente, se considera el acceso como bajo.
Importancia: La dificultad de los productores para capacitarse en una nueva práctica de CSA influye
(1) directamente en la calidad de la obra en el campo y (2) en su efectividad para el objetivo de CSA previsto. Ciertas prácticas, como los cultivos en hileras o los diques, requieren de un buen conocimiento técnico para implementarlo adecuadamente. En el caso de que la entidad no pueda asegurar esta atención, se sugiere la identificación de prácticas más sencillas.
22 Guía Técnica CSA, PASOLAC
3.7
Tipo de productor
Definición: Estratificación de productores en función de la génesis histórica, del sistema de producción y la existencia de determinada racionalidad económica.
Método de medición: Los diferentes tipos de productores, insertos en diferentes relaciones de producción y de intercambio, tienen diferentes racionalidades y lógicas económicas, las cuales orientan su estrategia productiva. En este sentido, el sistema de producción con su combinación específica de recursos en tierra, equipos e infraestructura y fuerza de trabajo, organizada para producir determinados rubros y obtener determinados resultados, tiene cierta coherencia técnica y económica. Esta lógica surge no solamente de los objetivos implícitos o no que persigue el productor, sino que es también un producto social e histórico (ver NITLAPAN, literatura M033). Por ejemplo, NITLAPAN diferencia 8 sectores sociales y 21 tipos de productores en Nicaragua. Para los fines de esta guía se sugiere diferenciar no más de tres tipos de pequeños y medianos productores (ver cuadro siguiente). Este criterio integra de cierta manera varios de los otros criterios utilizados en esta guía. Por la dificultad de cuantificar cada uno de estos criterios, se sugiere una valoración subjetiva que guíe la decisión.
Importancia: La capacidad del productor para adoptar una u otra práctica de CSA está en función de su racionalidad y lógica económica. Los campesinos de subsistencia, por ejemplo, no tienen los recursos para la implementación de prácticas que requieren de inversión de capital o de una atención permanente de mano de obra (ejemplo: Lombricultura). Los campesinos finqueros no tienen la mano de obra necesaria para el manejo de prácticas de CSA que requieren bastante mano de obra (ejemplo: cultivos en callejones).
No se puede indicar un área exacto para cada tipo de productor. Depende de la tenencia y productividad de la tierra, entre otros factores. Como rango indicativo, un campesina de subsistencia podría tener menos de 5 mz En Nicaragua, y menos de 1-2 mz en El Salvador.
3.8 Tenencia de la tierra
Definición: Seguridad de acceso a la tierra para el productor.
Método de medición: Para los fines de esta guía se diferencian dos niveles: (1) el acceso inseguro en el caso de la falta de tierra propia o de un título de Reforma Agraria; (2) el acceso moderadamente seguro o totalmente seguro en los casos de tierras sin título pero heredadas, con títulos de la Reforma Agraria, y todas las tierras propias y heredadas con títulos.
Importancia: La tenencia de la tierra influye en la decisión del productor de invertir en la implementación de prácticas de CSA. En tierras sin acceso seguro, los productores no están dispuestos a invertir en obras permanentes de CSA y se limitan a prácticas temporales de CSA como son los cultivos intercalados con leguminosas o las prácticas básicas de labranza conservacionista.
3.9 Sistema de producción
Definición: Rubros principales y secundarios que se manejan en la finca de forma más o menos integral.
Método de medición: Se pueden diferenciar sistemas de producción de forma cuantitativa calculando la contribución de cada uno de estos sistemas a la capitalización de la finca (ver NITLAPAN, literatura M033). Para los fines de esta guía se sugiere un ordenamiento de preferencias con el productor para diferenciar entre 5 sistemas de producción (ver cuadro siguiente). Con el uso de esta guía se seleccionan sobre todo aquellas prácticas que son compatibles con el rubro principal. De esta manera se combina en el paso de decisión este criterio con el criterio de la compatibilidad de prácticas CSA con los cultivos en el terreno (ver 3.10).
Importancia: A través del criterio de sistema de producción se analiza la probabilidad de que la práctica de CSA se integre fácilmente en un sistema determinado de producción. Ciertas prácticas, por ejemplo las acequias, no se pueden integrar fácilmente en sistemas de producción basados en la ganadería. En estos sistemas, el ganado destruye frecuentemente las acequias y, en el caso de un sistema mixto de ganado / granos básicos, el productor concentra la mano de obra en su rubro principal, el ganado, e invierte solamente en segundo lugar mano de obra en los campos de granos básicos.
24 Guía Técnica CSA, PASOLAC
3.10 Compatibilidad de las prácticas CSA con los cultivos en el terreno
Definición: Cultivos principales en el terreno donde se quiere realizar la CSA e identificación de prácticas compatibles con este cultivo.
Método de medición El folleto descriptivo de cada práctica explica experiencias específicas con los diferentes cultivos. Para los fines de esta guía, el criterio de los cultivos se utilizó en combinación con el criterio de los sistemas de producción (3.9 para tomar una decisión en base al sistema de producción en vez de tomarla en base al cultivo individual.
Importancia: Algunas de las prácticas de CSA son específicas para determinados cultivos. Sobre todo las prácticas biológicas de CSA, por ejemplo las barreras vivas y los cultivos en callejones, pueden competir por la luz, el agua y los nutrientes con el desarrollo del cultivo.
3.11 Costos de implementación y mantenimiento de prácticas
Definición: Costos de mano de obra, herramientas e insumos necesarios para establecer y mantener una prácticas CSA.
Método de medición: La información de los costos de implementación y mantenimiento de una práctica se establece a lo mejor con un grupo de productores que tienen experiencia en determinada práctica. Se analiza con los productores la demanda de la mano de obra, insumos y herramientas. Es importante mencionar que los costos son aproximados y varían según zona y finca. Razón por la cual no se toma en cuenta este criterio para la identificación de prácticas promisorias. Cabe señalar que en el caso de herramientas, se las consideró solamente en el caso de que fueron adquiridas específicamente para la implementación de la práctica. Los costos de implementación y mantenimiento fueron establecidos para 13 prácticas de CSA, badado en las experiencias de productores de Nicaragua para el año 1998.
Importancia: Los costos de implementación y mantenimiento juegan un papel importante en la decisión del agricultor de implementar y adoptar una práctica CSA.
4. Los objetivos del productor y las necesidades en la finca
Para la identificación de los objetivos del productor se seleccionaron 8 criterios, los cuales se agruparon algunas quedando 6 criterios a utilizar en el proceso de decisión (ver “hoja C”). Un criterio adicional, que es la relación de prácticas CSA con plagas, no fue tomado en cuenta para el proceso de selección de prácticas CSA.
Cada objetivo tiene varias opciones técnicas para definir el problema u objetivo específico a enfocar. El proceso de decisión consiste en (1) la identificación de los dos objetivos generales más importantes entre los 6 criterios ofrecidos en esta guía y (2) en la selección de un objetivo específico para cada uno de los dos objetivos identificados.
4.1 Control de erosión
Definición: Gravedad del problema de erosión percibida por el productor y la importancia de implementar prácticas de CSA que controlen eficientemente la erosión.
Métodos de medición: Una cuantificación de la erosión en términos de cantidad de suelo erosionado por manzana y año es complicada y costosa. Para los fines de esta guía se sugiere una evaluación de la importancia del objetivo de control de erosión en base de la experiencia del productor. Para la evaluación del tipo de erosión se puede hacer una evaluación visual de los síntomas de erosión superficial, en canalículos o cárcavas en el campo.
Importancia: La efectividad del control de la
erosión depende (1) de las condiciones en el campo (pendiente, capacidad de infiltración, precipitación...) y
(2) de la práctica por implementarse. A través de los criterios de adaptación ecológica (criterios 1.1 a 2.8) se seleccionaron aquellas prácticas que se pueden recomendar en un ambiente determinado; con el criterio del objetivo se seleccionan las prácticas que contribuyen a controlar el tipo de erosión predominante. La erosión laminar y superficial es la menos visible y se ve sobre todo a través del color del agua que sale del campo y en la exposición de las raíces de las plantas por el lavado del suelo después de fuertes lluvias. En todos los casos es esencial analizar, hasta qué grado la erosión en el terreno es producto de la escorrentía en la misma parcela o si entran escorrentías fuertes en la parte superior de la parcela que nacen de terrenos no protegidos más arriba. En este caso, se inicia la protección de la parcela con un control o una desviación de la escorrentía en el borde superior de la parcela.
26 Guía Técnica CSA, PASOLAC
4.2
Conservación de humedad:
Definición: Gravedad del problema de falta de humedad en el suelo y la importancia de implementar prácticas de CSA que mejoren la conservación de la humedad en la época más crítica.
Método a medición: Una cuantificación de la conservación de la humedad es difícil. Se sugiere una evaluación de la importancia de este criterio con el productor definiendo la época más importante de falta de humedad o la época en la cual una mejora en la conservación de humedad puede tener un efecto significativo sobre la productividad del terreno. Los síntomas de estrés en las plantas y la humedad del suelo a unas 2 pulgadas de profundidad son indicadores que se pueden utilizar en el campo.
Importancia: La conservación de la humedad
durante el invierno contribuye en zonas secas y en zonas con lluvias muy irregulares (Costa Pacífica) en un mejor aprovechamiento de la precipitación y una reducción del riesgo en la producción. Una mejor conservación de la humedad después del invierno reduce el riesgo de siembras en apante. En ambos casos se protege la vida en el suelo.
4.3
Protección contra el viento
Definición: Gravedad del problema de la erosión del suelo por el viento (erosión eólica) y la importancia de implementar prácticas de CSA que protegen las plantas y el suelo contra el viento.
Método de medición: Una cuantificación de la erosión del suelo por el viento es difícil. Se sugiere una evaluación de la importancia del control del viento con el productor definiendo el objetivo específico que él percibe: el establecimiento de rompevientos o la protección de la superficie del suelo.
Importancia: Vientos fuertes pueden afectar los cultivos directamente (daño mecánico a los cultivos, temperaturas bajas, aire muy seco...) o pueden causar la erosión superficial del suelo (pérdida de suelo, sobre todo de materia orgánica). Existen varias prácticas para enfrentar estos problemas. Sin embargo, existen ciertas prácticas de CSA que pueden aumentar el riesgo de la erosión eólica por volver el suelo más suelto. La aplicación de abonos orgánicos, por ejemplo, mejora la estructura del suelo, lo hace más suave y, de esta manera, aumenta el riesgo de erosión eólica.
4.4 Mejora de fertilidad y estructura del suelo
Definición: Nivel de degradación de fertilidad, estructura del suelo, y la importancia de implementar prácticas de CSA que mejoren o mantengan fertilidad y estructura.
Método de medición: A diferencia del criterio 2.7, en el cual se mide la adaptación ecológica de una práctica a suelos de baja fertilidad, este criterio analiza la importancia del objetivo de mejorar la fertilidad y estructura y de seleccionar aquellas prácticas que contribuyen a este fin. Se diferencian tres objetivos específicos: mejorar el nivel de nitrógeno en el suelo, aumentar o mantener el nivel de materia orgánica y mejorar la estructura del suelo. Una cuantificación de las contribuciones de las prácticas a cada una de estas características del suelo es muy complicada y varía en función de las condiciones ambientales. Por esto, no se pretende una cuantificación de estas contribuciones. Sin embargo, la guía permite la identificación de aquellas prácticas más promisorias para contribuir al objetivo específico determinado.
Importancia: La mayoría de los productores quieren lograr con las prácticas de CSA una conservación del suelo que mejore al mismo tiempo la productividad del terreno. Sobre todo en el caso de productores que inician sus actividades de CSA, se observa el riesgo de que ellos pierden rápidamente el interés si no logran al mismo tiempo mejores rendimientos en los cultivos. Por esta razón se recomienda, combinar las prácticas que controlan la erosión, mejorando el suelo de esta manera a mediano plazo, con prácticas de CSA que tienen efectos inmediatos sobre la fertilidad y productividad del suelo.
4.5 Control de malezas
Definición: Gravedad del problema de la infestación de malezas en el campo y la importancia de implementar prácticas de CSA que contribuyen al control de las malezas.
Método de medición: El problema con el control de las malezas para un determinado productor puede ser relacionado con la presencia de especies altamente nocivas (ejemplo: Imperata = hierba de punta o Cyperus = coyolillo) o con la falta de mano de obra en la finca para el control de las malezas en los terrenos bajo cultivos. La descripción de cada práctica explica su potencial para el control de malezas nocivas o su utilidad como cultivo de cobertura en general. La decisión sobre la práctica adecuada depende además de la época de control y del tipo del cultivo (anual o perenne).
Importancia: El control de las malezas es una de las actividades de manejo de cultivos que más mano de obra requiere. Prácticas de CSA como la canavalia en café que contribuyen al mismo tiempo a la conservación del suelo y al control de las malezas tienen por esta razón buena aceptación. Sin embargo, ciertas prácticas de CSA pueden aumentar el problema del control de malezas. Por ejemplo, uno de los retos más difíciles en el manejo de la labranza cero, es evitar el aumento de malezas agresivas adaptadas a este sistema. Además, existe el riesgo que ciertas especies utilizadas en obras biológicas se convierten en malezas ellas mismas (ejemplo mucuna en asocio con maíz).
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Contribución a la producción de forraje, alimentos, y productos forestales
La conservación de los suelos y del agua se refleja generalmente en una mejor productividad del terreno y una reducción del riesgo de la producción. Sin embargo, la realización de CSA es una inversión a mediano plazo. La gran mayoría de las prácticas de CSA aumentan o estabilizan la productividad de los cultivos sembrados en los terrenos conservados entre 2 y 4 años después de la implementación de la práctica. Este período es muy largo para los productores y dificulta sobre todo la implementación de prácticas de CSA en fincas pequeñas donde la realización de barreras o acequias se considera una pérdida de 10-15% del terreno productivo. En estos casos, el aprovechamiento de las prácticas de CSA para la producción de ciertos subproductos de valor para el uso interno en la finca o para la venta en el mercado puede aumentar significativamente el interés en CSA por parte de los productores. Para los fines de esta guía se diferencian 3 posibles objetivos con un total de 5 subproductos.
4.6 Escasez de forraje
Definición: Escasez de forraje para los animales durante ciertas épocas del año y la importancia de implementar prácticas de CSA que contribuyen directamente a una mayor disponibilidad de forraje en las épocas de escasez.
Métodos de medición: Se analiza con el productor si existe una época de escasez de forraje para los animales y si la superación de esta escasez es un objetivo importante para el productor en la realización de la CSA. Para la definición del objetivo específico, se diferencia entre forraje verde o seco para el ganado y la necesidad de concentrados para las aves o los cerdos.
Importancia: La cantidad y calidad de forraje que se puede producir como producto secundario de ciertas prácticas de CSA depende en un alto grado del manejo de la misma. La distancia entre barreras vivas de zacate y la edad del material en el momento de la poda determinan, por ejemplo, cantidad y calidad del forraje obtenido. Ciertas prácticas, como la incorporación de los rastrojos, compiten con el objetivo de producción de forraje y pueden ser poco aceptables en sistemas mixtos de granos básicos con ganado.
4.7 Necesidad de alimentos humanos
Definición: La necesidad de alimentos humanos para la familia y la importancia de implementar prácticas de CSA que contribuyen directamente a la alimentación humana.
Método de medición: Se analiza con el productor si existe una escasez de alimentos humanos por ciertas épocas y si la superación de esta escasez es un objetivo importante para el productor en la realización de la CSA.
Importancia: La cantidad de alimentos que se pueden producir como producto secundario de la CSA depende de una alto grado del manejo de la misma. La siembra de los cultivos de cobertura
(caballero, caupi y otros) se puede hacer en primera y postrera, sin embargo se consigue una mejor producción de granos comestibles en postrera. En el caso de fincas con un buen acceso al mercado, la producción de subproductos para la venta puede ser un factor que aumente el interés del productor en ciertas prácticas de CSA (e.j. barreras vivas de piña). El objetivo de cosechar los subproductos puede reducir la contribución de la práctica a la CSA. Por ejemplo, con la cosecha de los granos del caupi, se exporta un 20-30% del N fijado por la leguminosa del campo; este N ya no está disponible para aumentar el N en el suelo.
4.8 Escasez de productos forestales o energéticos
Definición: La escasez de productos forestales o energéticos y la importancia de implementar prácticas de CSA que contribuyen directamente a la disponibilidad de estos productos.
Método de medición: Se analiza con el productor si existe una escasez de productos forestales como maderas y postes o productos energéticos como leña en la finca o en la zona y si la producción de dichos subproductos es un objetivo importante para el productor en la implementación de la CSA.
Importancia: La disponibilidad de los productos forestales y energéticos requiere de una visión a mediano plazo. La inversión en prácticas de CSA que incluyen dichos productos, benefician al productor solamente después de varios años. Estos esfuerzos son más exitosos si forman parte de un proceso de ordenamiento de la finca.
4.9 Relación de la técnicas CSA con las plagas
Definición: La relación directa o indirecta que pueden tener las prácticas de CSA con el aumento o la reducción de determinados insectos, enfermedades, nematodos o virus.
Método de medición: Este criterio no se utiliza en esta guía para la toma de decisiones. La información recogida sirve como información adicional para la reflexión sobre posibles ventajas adicionales o desventajas de implementar determinada práctica.
Importancia: La implementación de las prácticas de CSA forman parte del sistema de producción del cultivo y cambian las condiciones de vida para las plagas. Estos efectos pueden ser positivos (Mungo como cultivo trampa para mosca blanca) o negativos (barreras muertas de rastrojos como refugio para babosas). Además, ciertas prácticas biológicas están atacadas por ciertas plagas que afectan su efectividad (ejemplo: taltuza en zacate valeriana = vetiver). Sin embargo, la información disponible sobre este tema es esporádica y lo incluida en esta guía no pretende ser completa.